El origen de la relación entre el ser humano y los hongo
Sep 07, 2025
El origen de la relación entre el ser humano y los hongos se remonta a la noche de los tiempos. Como ocurre con muchos primeros encuentros, sigue siendo algo misteriosa. Esta interacción comenzó hace cientos de miles de años, tal vez incluso antes, si retrocedemos a los primeros homínidos.
Nuestros antepasados Homo sapiens exploraron los hongos con la misma curiosidad que las plantas y los animales, tratando de entender su utilidad.
Incluso hoy se observa este vínculo profundo: más de veinte especies de primates consumen hongos. Los chimpancés, nuestros parientes más cercanos, saben encontrar recursos valiosos en ellos y transmiten este conocimiento entre generaciones, al igual que los humanos.
¡Y nació la cerveza!
Hace unos 12.000 años, una mezcla de cereales molidos y agua olvidada bajo la lluvia llamó la atención: su olor y su aspecto habían cambiado. Había nacido la cerveza.
Los hongos implicados en este proceso no son visibles como los boletus o las colmenillas. Son levaduras, hongos microscópicos capaces de transformar los azúcares en alcohol y dióxido de carbono gracias a la fermentación.
Panaderos, cerveceros y levaduras
Donde hay cerveza, también hay pan. Históricamente, los oficios de cervecero y panadero estaban estrechamente vinculados. Los panaderos medievales eran hábiles cerveceros, y su secreto tenía un nombre: Saccharomyces cerevisiae, más conocida como levadura de pan o levadura de cerveza.
Sorprendentemente, compartimos más del 23% de nuestros genes con esta levadura, una muestra fascinante de conexión biológica.
Conclusión
Sin los hongos — y especialmente sin las levaduras — no existirían los alimentos fermentados.
Sin cerveza, sin pan, sin queso...
¡Imagina un mundo sin fermentación!
La relación entre el ser humano y los hongos es mucho más que una herencia culinaria: es una historia milenaria que sigue dando forma a nuestra alimentación y nuestra cultura hoy en día.